Un poco de historia sobre la carga y las descargas electrostáticas

El fenómeno de la carga electrostática es un poco más antiguo de lo que la mayoría de la gente probablemente se imagina. Ya en la Antigüedad, el filósofo naturalista Tales de Mileto (600 a. C.) observó que el ámbar atraía al polvo y las hojas por medio de la fricción. Esta fuerza recibió el nombre de ámbar (electrón en griego), y así es como se bautizó lo que hoy entendemos como electricidad y electrostática.

Los peligros de las descargas electrostáticas se descubrieron mucho antes de que la humanidad comprendiera y fuera capaz de utilizar la electricidad. Ya en el siglo XIV, las instalaciones militares de Europa y el Caribe utilizaban dispositivos de puesta a tierra para proteger la pólvora de una posible explosión no intencionada. Por tanto, se puede decir que la protección antiestática existe desde hace más tiempo que el uso de la electricidad.

Aunque la pólvora ya no es un problema a día de hoy, las consecuencias de la falta de protección antiestática pueden ser mortales.

Las directrices del CFA Institute establecen que los suelos etiquetados como antiestáticos «limitan la generación de tensión en el cuerpo y, por tanto, reducen el riesgo de descargas eléctricas». También señala que «esta nomenclatura no garantiza que el producto tenga la capacidad de disipar o conducir la carga».

En el ámbito de las alfombras ESD, COBAstat es uno de los productos estrella. COBAstat no solo controla las descargas electroestáticas, sino que también proporciona una gran comodidad para trabajar de pie, lo que la convierte en una buena alfombra antifatiga para los trabajadores que pasan largos periodos de pie en su trabajo diario. COBAstat rinde al máximo cuando se utiliza junto con un cable de puesta a tierra, y es una opción ideal para cualquier entorno susceptible a la acumulación de estática. Otro de nuestros artículos estrella de este tipo es Senso Dial, una alfombra para suelos con propiedades de disipación de ESD y antifatiga, y con una superficie antideslizante.

En resumen, a la hora de elegir una alfombra ESD, es importante conocer los requisitos específicos del entorno de trabajo en cuestión y prestar mucha atención a la clasificación de la resistencia. Además, le aconsejamos que se asegure de que disponga de todos los accesorios necesarios y de que las alfombras ESD estén correctamente conectadas a tierra para que sean totalmente funcionales.

Su empresa debe cumplir con las normas internacionales de ESD, como la norma VDE DIN EN 61340-5-1 respecto a la protección de dispositivos sensibles a la electricidad estática.

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